Yo mañana
encenderé el Sol
con la mirada.
Haré que la esmeralda de los bosques
invada patios desde las ventanas
mientras asomen misteriosas las palomas
a picotear el oro de la hoja que brota en la calzada.
Yo mañana tocaré la música del viento y las campanas;
subiré por la cuesta para reverenciar el cielo de la cumbre
como pasan en procesión los frailes atados de oración y penitencia
llevando en las sotanas historias, confesiones, triunfos y traiciones.
Yo mañana emprenderé el camino del más febril ocaso
y con los mansos burros, libres de toda carga,
pisaré las estrellas que duermen en los charcos
para grabar sobre metal las huellas indelebles de mi alma.
Mañana, como un perro, voy a rascar mi lomo
herido por espadas vegetales
para que los recuerdos de mis viajes adornen los paisajes,
se expandan, multipliquen y aniden otras almas.
Mañana escribiré palabras con estas manos blancas,
y haré que San José de las Matas me atraviese
porque desde el color y el no color de mis diez dedos
yo opaco la alborada tan solo con pintarla.
domingo 5 de febrero del año 2023
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